Lenguaje Corporal

8 comportamientos no verbales que dicen mucho

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El estudio del lenguaje corporal es arte de prestar atención a lo sutil, es el arte de fijar la atención en zonas del cuerpo y del espacio que pueden pasar desapercibidos. Estudiar el lenguaje corporal te permite hacerte más consciente de lo que te rodea, ampliar tu umbral de atención para percibir lo que muy pocos reparan.

Desde el pie que de repente se orienta hacia la puerta de salida indicando que deseamos retirarnos, hasta ventilar nuestra camiseta cuando alguien nos hace una pregunta y no tenemos la respuesta, nuestros cuerpos  están siempre comunicando, incluso sin darnos cuenta. Emociones, sentimientos, deseos, motivaciones se expresan primero a través de nuestro cuerpo y luego se convierten en palabras.

Si te fijas en un bebé, no tiene un lenguaje articulado, se está abriendo al mundo  pero aún no puede expresarse con palabras, sin embargo su cuerpo, su llanto, su rostro, su postura está comunicando sus necesidades, sus deseos, si algo le produce bienestar o si algo le produce molestia. Las madres desarrollan un sentido muy agudo que les permite conocer cuándo su bebé llora por hambre o porque necesita cambio de pañal.

Conocer que el cuerpo habla nos permite descifrar a los demás. Reconocer sus comportamientos no verbales es realmente útil, en las relaciones de pareja, en las negociaciones, en entrevistas de trabajo y selección de personal, o simplemente para saber si un desconocido que se nos acerca es alguien confiable o no. Hay algunos gestos cuya interpretación nos resulta menos útil, como halar del lóbulo de la oreja cuando estamos recordando un dato, pero hay gestos cuya observación es crucial, por ejemplo, apreciar que los dedos de nuestro interlocutor se están acercando cada vez más, nos puede mostrar una falta de confianza crucial para, por ejemplo, ganar ventaja en un proceso de negociación o un juego de mesa.

Hay comportamientos fugaces, aparecen y desaparecen rápidamente, y justamente por eso, los podemos llamar comportamientos taquinésicos (del griego Taq, rápido, y kinesis, movimiento). El comportamiento taquinésico es particularmente preciso porque ocurre de forma consciente, sin control por parte del usuario y lejos de la influencia del cerebro racional o neocortex. Por ejemplo, antes de que nuestro cerebro racional se de cuenta que alguien nos ha pisado ya estamos haciendo muecas de dolor.

Estos comportamientos revelan, aunque de manera transitoria, sentimientos genuinos, toda vez que son automáticos, incluso puede que las personas ni siquiera quieran que conozcamos lo que ocurre, pero el comportamiento al ser inconsciente se emite sin ningún control por parte de la persona. Cuando las personas están pretendiendo ser más confiados, más seguros de sí mismos, cuando luchan con sus miedos, con su ansiedad, es justamente cuando su cuerpo emite estos comportamientos, permitiendo al ojo entrenado poder ver qué hay detrás.

Apreciar estos comportamientos nos permite ser más empáticos, conectarnos con esa mutua realidad humana que se expresa, incluso ambivalentemente, y también nos permite poder profundizar en temas que pueden ser de nuestro interés, por ejemplo, si estás entrevistando a alguien y percibes que no está muy seguro de sus logros, puedes seguir ahondando en el tema para apreciar si esta persona es genuina o está inflando sus méritos, también puedes darte cuenta si un negociante está en realidad en una posición de ventaja o si esta es solamente aparente. Podemos conectar y tomar decisiones.

A continuación, te enumero los comportamientos taquinéticos más importantes de acuerdo a mi experiencia:

Aleteo del párpado: Imagina un parpadeo que se queda suspendido y que produce una especie de aleteo en el párpado. Este comportamiento sugiere que algo está mal o que la persona está luchando frente algo que acaba de escuchar o de ver y lo está procesando. Es frecuente verlo cuando una persona está luchando por encontrar una palabra específica en su discurso o no cree lo que acaba de ver o escuchar.

Contracción nerviosa debajo del ojo: Bajo alto estrés, los pequeños músculos que se encuentran debajo del ojo y encima de la mejilla se contraerán nerviosamente indicando una alta incomodidad psicológica. Este comportamiento se observa frecuentemente cuando alguien está siendo entrevistado se siente tenso o temeroso y trata de suprimir ese nerviosismo.

Presión de la lengua: Para aliviar estrés una persona presionará su lengua contra sus dientes, lo cual lo podemos percibir a través de sus mejillas. También es posible verlo en individuos que son sorprendidos haciendo algo indebido.

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Halar el labio: Los labios son halados rápidamente hacia un lado de la cara, alterando significativamente la apariencia de una persona. Usualmente esto ocurre en un instante dramático y el gesto se mantendrá por unos pocos instantes. La gimnasta olímpica McKayla Maroney se hizo muy famosa por este gesto cuando obtuvo un segundo lugar en los Juegos Olímpicos de Londres. El gesto usualmente significa desagrado.

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Salto de la manzana de Adán: Este es un gesto muy utilizado en las películas de suspenso, y es cuando la persona pasa saliva y deja ver un movimiento de salto en la manzana de adán, a la altura de su garganta. No siempre es tan obvio como en las películas, usualmente es algo más sutil, pero nos permite leer un importante componente de ansiedad y de miedo.

Pulgares arriba: Es un gesto que se ha asociado a la confianza en lo que se dice, usualmente se usan como el equivalente a los signos de admiración.

Ocultar los pulgares: Cuando nos sentimos inseguros o amenazados, escondemos los pulgares, los ocultamos introduciendo el pulgar entre los dedos, o simplemente cerrando el puño y ocultado debajo de los dedos el pulgar. Éste es un comportamiento de sobrevivencia y es semejante a cuando regañas a tu perro y esconde la cola o baja las orejas.

Entrecerrar los ojos: Ésta es una forma de mostrar incomodidad o preocupación, especialmente cuando vemos o escuchamos algo que no nos gusta. También es importante tener en cuenta que entrecerramos los ojos cuando intentamos enfocar algo o intentamos hallar sentido a algo que escuchamos.

Tu reto es empezar a ver de una forma más profunda tus interacciones, puedes practicar mientras ves una película o si ves programas de entrevistas.

Recuerda que el cuerpo habla.

¡Es el momento de vivir una vida extraordinaria!

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